Sleepy Dwarfo

Mi vida, por Sleepy Dwarfo, uno de los aproximadamente 50.000 dwarfos de Dwarfilandia.

jueves, septiembre 08, 2005

Ya he hablado de la importancia de tener unos buenos dueños, pero no siempre los hemos tenido, o al menos no todos los dwarfos. Yo nací, como se sabe, en Londres, de las entrañas de Madre Máquina. Durante muchos años fui un dwarfo libre que iba y venía por Londres con su mochila. Un día, no hace mucho tiempo, fui secuestrado y me llevaron (bastante prensado) hasta Mallorca. Allí me colocaron en una estantería hasta que una pareja española se apoderó de mí (sus siglas son B.A y J.L.G.). Por suerte ellos sólo me querían como un presente de sus viajes isleños para otra pareja que vive en Madrid y que son los que me tratan como a un auténtico dwarfo. Vivo en su casa, me dejan largarme cuando quiero a Dwarfilandia y además me llevan con ellos en sus viajes. A veces les vacilo un poco, pero por norma general me llevo muy bien con ellos. De hecho a Bego la quiero y su compañero de piso y de alma (J.F.) me cae bastante bien. Otros dwarfos no han tenido tanta suerte como yo y han caído en peores manos e incluso algunos han perecido en las fauces de algún Gofer, pero eso es otra historia.